Politica de calidad

En Enrique Tomás nos comprometemos a no vender ni un solo jamón fuera del momento óptimo de su

periodo de consumo. Creemos que la calidad y la confianza van de la mano y por eso, siempre damos a

probar al cliente antes de comprar. Porque nadie conoce la calidad de un jamón si no lo prueba.

UN PROCESO DE MANIPULACIÓN CON MUCHO MIMO

En Enrique Tomás trabajamos de manera manual para ofrecer un producto 100% natural, sin maquinas que influyan en sus características físicas e internas. En el camino de la excelencia no se pueden tomar atajos.

El deshuese se hace manualmente y se envasa al vacío al instante, garantizando con un buen sellado una correcta conservación de la calidad de nuestros productos, extrayendo todo el oxígeno del interior para eliminar el proceso de oxidación. Así proporciona al cliente una conservación más duradera y le permite transportar el producto a largas distancias con total comodidad.

CONTROL DE LA TEMPERATURA A RAJATABLA

El momento más importante de un buen jamón es cuando ha pasado el proceso de curación y ya está en su punto, donde las alteraciones de temperatura pueden dañar sus propiedades y acortar su vida de consumo. Por ello, en Enrique Tomás apostamos por no romper la cadena de frío en ningún punto de la cadena de suministro, mediante un riguroso control de la temperatura.

Nuestros almacenes disponen de climatizadores especiales para mantener las piezas enteras a una temperatura ambiente sin cambios bruscos de temperatura, sí como cámaras frigoríficas para almacenar las piezas deshuesadas, que trabajan con una temperatura constante alrededor de 5º grados. El transporte de almacén a tiendas se realiza en cajas especiales y camiones frigoríficos para preservar la óptima calidad de todos nuestros productos.

En tienda, la temperatura se comprueba periódicamente y se mantiene alrededor de 5º grados para los loncheados y deshuesados, y a temperatura ambiente en las piezas enteras. Así garantizamos al consumidor la continuidad de la cadena de frio en el punto de venta.

GARANTIA DE CALIDAD Y GARANTIA REAL,
SIN TRAMPA NI CARTÓN!

En Enrique Tomás, no nos comprometemos con ningún proveedor, por lo que si nuestros expertos maestros jamoneros no les gusta una partida, no se compra.

Realizamos calas con todas las piezas, en partes concretas de las piezas, para seleccionar las piezas que tienen un sabor y aroma óptimo, que sean jugosas y no estén picadas. También realizamos un control táctil y olfativo, garantizando el correcto porcentaje de tocino y grado de curación. Además, todas las piezas son pesadas una a una para seleccionar solo aquellas piezas que cumplen el peso exigido para su venta.

Todos nuestros jamones llevan un sello de calidad Enrique Tomás, certificando que todas las piezas han pasado nuestro control de calidad. Recomendamos a nuestros clientes que conserven el sello ya que estamos tan seguros de nuestra calidad que si el cliente no le gusta el jamón que ha comprado, se lo cambiamos por otro sin compromiso, garantizándole una garantía real.