JAMÓN DE BELLOTA 100% IBÉRICO GLAMURÓS Ampliar

JAMÓN DE BELLOTA 100% IBÉRICO GLAMURÓS

Referencia: 6080

Este jamón es el símbolo de la excelencia. Glamurós es el mejor jamón de bellota ibérico que puede encontrar en el mercado. La raza del cerdo es 100% ibérica. Tras el proceso de curación este jamón pasa por 3 procesos de control de calidad internos para seleccionar los mejores jamones de entre todas las procedencias del jamón (Salamanca, Cáceres-Badajoz, Córdoba o Huelva). Prueba de su calidad es el aceite de bellota dorado que desprende y que le otorga un sabor distinguido e inolvidable.

Peso neto aproximado: más de 7 Kg

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850,00 €

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Jamón de bellota 100% ibérico
Para que un jamón pueda ser considerado de bellota 100% ibérico debe tener 100% de pureza genética de la raza ibérica, lo que significa que sus progenitores deben tener también un 100% de pureza racial ibérica y debe haber ganado el engorde final en libertad en la montanera.
Cerdo ibérico
En la península ibérica encontramos una raza de cerdos muy especial. La raza ibérica. Tiene infinidad de características que lo diferencian del resto de cerdos, pero hay una fundamental. Infiltra grasa dentro del músculo. Eso es lo que hace que un jamón ibérico tenga esas vetas blancas que lo hacen un producto único.
Pureza de la raza
El grado de pureza de la raza del cerdo depende, naturalmente, de la pureza de sus padres. De tal manera que podemos considerar como cerdo ibérico cualquiera que supere el 50% de pureza. Para ello necesitamos que la madre sea 100% pura.
Alimentación del cerdo ibérico
Los primeros cien Kilos de peso de cualquier cerdo ibérico los consigue de la misma manera que cualquier otro cerdo. Primero amamantándose y posteriormente con pienso vitaminado. Es fundamental una alimentación ordenada para que el animal esté fuerte, musculado y tenga unos huesos resistentes.
La montanera
Aquellos cerdos que están destinados a dar jamones de bellota ibéricos realizan la parte final de su engorde en la montanera. A partir de Noviembre, cuando hace frio en la sierra y la bellota cae de manera natural por estar madura, los mayorales dejan en libertad por la finca a los cerdos que pretenden acabar de engordar de manera natural. Durante un máximo de 4 meses, los cerdos comerán todas las bellotas que puedan encontrar, frutos rojos y mucha hierba. Pasearán mucho y beberán mucha agua. Cuando hayan incrementado un 50% el peso con el que entraron al campo estarán listos para proporcionar los maravillosos jamones de bellota ibéricos.
Procedencias (Selección)
En España hay cuatro zonas que son ampliamente conocidas por la tradición y la calidad de sus jamones: Salamanca, Cáceres-Badajoz, Córdoba y Huelva. La procedencia de este jamón puede ser de cualquiera de las cuatro zonas indicadas. De cada partida marcamos como selección las mejores piezas recibidas de más de 7 Kilos de peso.

MÁS INFORMACIÓN

Ingredientes:
Jamón de bellota 100% ibérico con más de 36 meses de curación y sal.
Información nutricional (por cada 100g):
Valor energético (kcal/KJ): 272/1138,05
Grasas (g): 20,17
de las cuales saturadas (g): 7,5
Hidratos de carbono (g): 0,45
de los cuales azúcares (g):<0,3
Proteínas (g): 35,12
Sal (g): 4,52

¿Qué es el jamón?
Un jamón es el resultado de curar en sal la pata trasera de un cerdo. Dependiendo del tipo de cerdo y de su alimentación, los meses de curación varían sustancialmente y también variará su sabor. Debido a la gran cantidad de carne en un mismo jamón encontraremos distintos sabores: la maza es la parte más suave, la contramaza la más sabrosa y a medida que nos acercamos al hueso encontramos más intensidad.

¿Cómo se hace un jamón?
Una vez tenemos la pata del cerdo lista, lo primero que hemos de hacer es prepararlo para la salazón. El cocinero realiza un corte en v sobre la corteza del cerdo y decide cuánta grasa externa quiere dejar. Cuanta más grasa tenga, menos sal absorberá y más dulce quedará. Una vez realizada la operación previa, la pata se entierra en sal unas dos semanas de promedio. Si el cocinero decide alargar ese periodo, el jamón quedará más sabroso. A partir de ese momento, en función del tipo de jamón que vayamos a hacer, de las características de la pata y del sabor que pretendamos obtener, la pierna estará colgada en el secadero hasta que esté óptima para su consumo.

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