Loncheado

Formato

Procedencia

El jamón se envasa al vacío en el mismo momento de ser cortado por uno de nuestros cortadores profesionales, por lo que conserva todas sus cualidades hasta el momento del consumo. Un buen jamón mal cortado no se disfruta. Para disfrutar de todo el sabor, aroma y propiedades de las finas lonchas de jamón cortado y envasado al vacío, la mejor forma de conservarlo es en un lugar donde no le dé la luz y además esté a una temperatura estable de unos 15 grados sin grandes subidas o bajadas de temperatura. En la mayoría de hogares no tenemos este tipo de “bodega” donde conservar los sobres de jamón de forma natural, así que lo más habitual es conservarla en el frigorífico. Nuestra recomendación es consumirlo antes de 3 meses desde la fecha de corte y envasado.

En el caso más habitual en el que los sobres estén guardados en el frigorífico, para disfrutarla al máximo se deben sacar los sobres unos minutos antes de su consumo y esperar a que estén a temperatura ambiente. Para no tener que andar mirando la temperatura, una forma muy fácil de saber que las lonchas están listas para disfrutarlas es cuando se separan fácilmente y sin romperse. Ese es el momento perfecto en el que esa loncha de jamón ha vuelto a recuperar todos sus matices de sabor, textura y aroma, por lo que ya podemos separar todas las lonchas del sobre y colocarlas en el plato donde vayamos a presentarlo o directamente ponerlas en el bocadillo que estemos preparando.