Historia del jamón, ¡Descubre sus orígenes! - Enrique Tomás

Historia del jamón, ¡Descubre sus orígenes!

El jamón ibérico es nuestro estandarte gastronómico más popular e internacional pero, ¿Cuál es la historia del jamón? ¿Cuándo comenzaron a salarse las patas del cerdo? En Enrique Tomás te vamos a cuál es el origen del jamón, ¡empezamos!

El jamón en la historia

Como es evidente, hace 5.000 años nuestros antepasados no podían ir al supermercado a comprar todos los alimentos que necesitaban y conservarlos en la nevera así que, los pobladores de la época, tuvieron que ingeniárselas para evitar que la carne que sacaban de los animales que cazaban no se pusiera mala.

El ahumado y el marinado, entre otras, son algunas de las técnicas que comenzaron a utilizarse para conservar diferentes tipos de carnes pero, sin duda, la aparición de la sal lo cambió todo. La salazón de los alimentos junto con el secado son las técnicas que más nos interesan, porque una vez perfeccionadas, permitieron elaborar los primeros jamones.

El uso de la sal como conservante fue fundamental para el desarrollo y crecimiento de la especie humana y, por supuesto, para nuestro manjar más preciado, el jamón ibérico. Sin embargo, ¿Cuándo comenzó a utilizarse la sal para preservar la carne del cerdo, concretamente la carne de sus extremidades?



Imagen ilustrativa del Jamón en la época romana


En la Península ibérica

Se cree que el cerdo llegó a la península Ibérica de la mano de los fenicios hacia el año 1100 a.C en lo que hoy es Cádiz. Así, fueron ellos quienes crearon las primeras salinas y secaderos en las costas del sur y del Levante peninsular. También hay constancia de que en la época inmediatamente anterior al Imperio Romano, los íberos ya comercializaban con algunos embutidos.

Por lo tanto, cuando los romanos llegaron a la península, el jamón ya existía. No obstante, fueron ellos los que extendieron las técnicas de salado. Por aquel entonces ya diferenciaban entre el jamón, conocido como pernam, y la paletilla, denominada petasonem.

No obstante, la dominación musulmana de la península introdujo algunas restricciones a la elaboración del jamón, pues todo lo procedente del cerdo estaba prohibido en esta religión. Sin embargo, en la parte cristiana, se continuó haciendo la crianza y la matanza, que se llevaban a cabo en los monasterios y conventos por ser allí donde se daban las condiciones necesarias para producir estos alimentos.

Durante los siglos XII y XIII, España creció y desarrolló la ganadería. Nuestros productos se exportaban cada vez más y los jamones y paletillas empezaron a ganar fama, pero no fue hasta el siglo XIX cuando se popularizó entre todas las clases sociales.

Seguro que has oído ese dicho "Del cerdo se aprovechan hasta los andares" pero por supuesto el jamón fue convirtiéndose en su parte más preciada.

Pero, ¿Qué pasó luego? ¿Se continúa produciendo de la misma manera?

El jamón hoy en día

Desde finales del siglo XIX hasta hoy, la industria jamonera ha vivido un ascenso imparable. Tanto es así que el las Exposiciones Universales de Paris (1867) y Viena (1873) entre otras, los jamones ibéricos ya recibieron premios. Como ya hemos mencionado, el jamón fue haciéndose más y más popular. La industria jamonera comenzó a expandirse por todo el territorio y la llegada de la tecnología permitió tener un mayor control sobre el proceso.

Hoy en día conviven productores tecnológicos con otros más tradicionales; unos utilizan sistemas automatizados y otros continúan abriendo y cerrando manualmente las ventanas de los secaderos. Sin embargo, el objetivo de los dos es el mismo: producir el mejor jamón ibérico.

Pero 1960 fue un año muy importante para el Jamón en la Península ibérica, porque fue cuando se presta por primera atención a la raza y al sistema de elaboración, con la finalidad de producir ya de forma extensiva.

Desde entonces, la raza ibérica de nuestro cerdo ibérico se ha convertido en algo único en el mundo por su crianza y por el manjar tan espectacular que ofrece. Su textura agradable, su intenso sabor y su aroma único lo convierten en algo muy exclusivo y delicioso.En Enrique Tomás somos unos auténticos amantes del ibérico y es por eso que nos preocupamos por poner el mejor producto en todas las mesas, ¡ahora que ya conoces la historia del jamón solo te queda disfrutar de él!. Te invitamos de pasar de la teoría a la práctica, ¡la mejor parte!

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